Por Nelson Ventura (*)
Esta de moda la organización de grupos en la aplicación digital WhatsApp, con el objeto de interactuar por los intereses comunes o temáticas a considerarse por sus miembros.
Los administradores te invitan a participar o te añaden sin previa consulta y eres libre de aceptar o salirte.
Un dato importante que estos grupos establecen sus propias reglas, generalmente de carácter privado, usted es libre de aceptarlas o retirarse, pero si se queda debe cumplirlas, so pena de ser excluido, idénticamente ocurre con los gremios que aplican sus código éticos.
He pertenecido en algunos gremios de carácter profesional que en el largo periodo de la dictadura venezolana, se han autocensurado, que callaron ante la contumaz violación a sagrados principios y garantías constitucionales, ante la violación de los más elementales derechos humanos, ante las mas grotescas torturas.
Pero han impusieron reglas internas, siendo la más conocida como “Aquí no se habla de política” . Cuando todo sabemos que lo que pretenden reglar es “aquí no se habla mal del gobierno” Casi te imprimen los “ojitos” del gran maestro de George Orwell en su novela 1984, que te vigila para que cumplas las reglas y no hables.
En estos días me agregaron a un grupo de profesionales que tienen que ver con la comunicación y la libertad de expresión, como es la locución, cuyos principios consagrados como Derechos Civiles estan en los artículos 57 y 58 de la Constitución vigente.
Aquí en un gremio que debe defender la libertad de expresión, “existe un consenso de no hablar de política partidista”. Con lo que volvemos al principio, no es la temática, es que no quieren que se hable del mal estado de la actual dictadura.
Ya bastante nos han perseguido, nos han sometido a la hegemonía comunicacional socialista durante 26 años; somos libres, basta de mordaza.
La ética es el lenguaje de la libertad que iniciamos en esta nueva etapa de la República, no tengamos miedo a la verdad, ella nos hará libre








