Por Nelson Ventura CNP 26.471
Puerto Ayacucho 31/8/2026
Los pequeños poemas de Ricardo López , inspirados en San Fernando de Atabapo, publicados en 2012, forman parte de la creación poética de nuestra gente, esencia de su gentilicio, de sus amores, de sus costumbres, sus vivencias y cultura que sólo se vive en Atabapo o haberse sentido con la brisa que trae el río que lleva su nombre.
Hoy queremos resaltar que son los sentimientos llevados a la literatura en ese espacio acogedor y encantado del verde brillante y resaltante de sus aguas y su selva, llamado San Fernando de Atabapo, que López tuvo como musa, modelo y escenario, para cantarle.
Josemaría Ventura en la introducción del poemario describe: “ El somari es una palabra de resonancia caribe con posibles raíces guaiqueríes y viene a dar nombre a un lenguaje propio, a un imaginario infinito y a la vez breve como el hai-ku japonés. Un lenguaje que recrea todos los sentimientos posibles, porque abarca todos los temas posibles que están en la imaginación del poeta”.
El creador del somari en Venezuela es el margariteño Gustavo Pereira, como los es Basho para el Haikú japonés. Nosotros tenemos a Ricardo López en Amazonas, quien nos introduce en su imaginario e ilusiones de su niñez, sus sueños, su soledad, sus amores, vivencias, creencias, aspiraciones escritas en forma de somaris, escribió Ventura.
Ricardo López, el conocido Librero de la Avenida Orinoco, que cambió el derecho por la poesía y abandonó a Kant por Neruda, contribuye en grande con la creatividad literaria amazonense con su obra “Somaris Atabapeños”, que deja como testimonio su querencia por la noble tierra que lo vio nacer, su querido San Fernando de Atabapo.
Recomendamos su lectura y conocimiento de los creadores y hacedores del arte de amazonense.
Leer es cultura y deja una experiencia fascinante




